La Argentina cuenta con una variedad de riquezas mineras distribuidas a lo largo de su territorio y ocupa el sexto lugar en el ranking mundial de recursos mineros. Se considera que estos recursos aún no han sido explotados en todo su potencial.
LA MINERÍA EN LA REPÚBLICA ARGENTINA
La actividad minera se encuentra aún en una etapa de producción
incipiente. Su participación dentro de la producción total de la República
Argentina siempre ha sido de poco valor: alrededor del 3%. Dentro de este
guarismo, entre el 80% y el 85% lo componen los combustibles, le siguen en
importancia los minerales no metalíferos y por último los metalíferos.
El objetivo que guió siempre a esta actividad fue el de abastecer el
mercado interno, por ello su producción ha sido siempre en pequeña escala. Sin
embargo, se estima que la minería se encuentra en condiciones de llevar a cabo
proyectos de mayor envergadura debido a que se considera que los principales
yacimientos donde se ha detectado riqueza minera se encuentran aún sin explotar.
En los últimos años se han firmado algunos convenios y cartas de
intención para la explotación de complejos mineros. Por ejemplo, se firmó la
carta de intención entre la empresa estatal Yacimientos Mineros Aguas de
Dionisio (YMAD) y una firma privada, radicada en Sudáfrica, para la explotación
del complejo minero Bajo de la Alumbrera (Catamarca), cuya producción permitirá
sustituir totalmente las importaciones de cobre y exportar oro. La prolongación
de los convenios de cooperación con el gobierno de Japón y los avances en el
marco de los tratados con España y con Italia permitirán el aprovechamiento de
Alto la Blenda, que junto con Bajo de la Alumbrera pueden llegar a quintuplicar
la producción.
Entre las numerosas sustancias minerales que se extraen, algunas
abastecen íntegramente las necesidades internas, entre las cuales se pueden
mencionar a la casi totalidad de las agrupadas como rocas de aplicación
(mármoles, granitos, caliza, etc.) y minerales no metalíferos (arcillas,
boratos, feldespato, etc.). Dentro de los minerales metalíferos sólo cumplen
este requisito el plomo, la plata, el cinc y el uranio. Los productos minerales
exportados en los últimos años tuvieron como destino principal Brasil, Bélgica,
Japón, Chile y los Estados Unidos.
En resumen podemos decir que la actividad minera ha experimentado en los
últimos años una importante expansión, a partir de las inversiones realizadas
para la exploración y la explotación, principalmente de grandes empresas
extranjeras. La actividad minera comprende la extracción de:
• Minerales metalíferos,
es decir, los que contienen metales, como el hierro, el plomo, el zinc, el
estaño, el oro, etc. Esta actividad representa más del 60% de la producción
minera.
• Minerales no metalíferos,
los que no contienen metales, como la arcilla, la sal común, el yeso, etc.,
utilizados como insumo para diversas industrias. Esta actividad representa
menos del 10% de la producción.
• Rocas de aplicación,
las que se emplean en la industria de la construcción, como la caliza o la arena
Esta actividad representa entre el 25 y el 30% de la producción total.
El lugar donde se realizan las extracciones de productos mineros recibe
distintos nombres; en general se llama mina al sitio donde se extraen los
minerales; y cantera, al lugar donde se extraen rocas de aplicación.
Los yacimientos más valorizados son los metalíferos, localizados
principalmente en la zona andina. En la actualidad sólo se explota un cuarto
del total de las áreas con potencial minero, es decir, cuyas existencias
mineras han sido estudiadas y evaluadas.
Si bien la actividad minera está presente en todo el país, el 95% de la
actividad se concentra en doce provincias, de las cuales sólo tres representan
en conjunto el 77% del producto sectorial:
• Catamarca: se
destaca en la producción de oro, cobre y litio.
• Buenos Aires: sobresale
en la producción de rocas de aplicación (arenas, calizas y triturados pétreos)
y minerales no metalíferos (arcillas, yeso).
• Santa Cruz: predomina
por su producción de oro y plata.
Cambios en el marco jurídico: En 1993 fue promulgado un
conjunto de leyes que regulan la actividad minera y proporcionan un marco
favorable para la inversión extranjera, a través de incentivos fiscales y
tributarios. El actual régimen tributario indica algunos beneficios para las
empresas. Por ejemplo, se las exime de los pagos de ciertos impuestos, como los
derechos de importación de bienes de capital, repuestos, accesorios e insumos
necesarios para desarrollar la actividad minera. Otro de los beneficios es la
limitación de las regalías, es decir, el pago que las empresas hacen a las
provincias por el usufructo de la mina, al 3% del valor en boca de mina de los
minerales.
Evolución de la producción minera:
Durante mucho tiempo, la minería en la Argentina se caracterizó por la fuerte presencia del Estado nacional en la exploración, la explotación y el consumo de productos mineros, el predominio de pequeñas y medianas empresas que vendían en el mercado interno, y la explotación de rocas de aplicación, seguido en partes iguales por la producción de metales minerales no metalíferos.
Durante mucho tiempo, la minería en la Argentina se caracterizó por la fuerte presencia del Estado nacional en la exploración, la explotación y el consumo de productos mineros, el predominio de pequeñas y medianas empresas que vendían en el mercado interno, y la explotación de rocas de aplicación, seguido en partes iguales por la producción de metales minerales no metalíferos.
A lo largo de la década de 1990, la actividad minera en la Argentina
experimentó Importantes transformaciones, entre ellas:
• Una creciente presencia del capital extranjero en la exploración y la explotación
minera. Durante la década de 1990 ingresaron a la actividad grandes empresas
extranjeras que realizaron importantes inversiones en la exploración y la
explotación de minerales metalíferos fundamentalmente. El ingreso de estas
empresas tuvo lugar gracias a los cambios en las leyes argentinas que regulan
la actividad minera.
• La consolidación del sector pequeño y mediano productor que contribuye
con alrededor del 35% del valor de la producción.
• El crecimiento de los volúmenes de producción y exportación de
productos mineros, en especial de metales, que desplazó a la producción de
rocas de aplicación. Esto se vio favorecido por la mayor demanda de metales en
el mercado internacional y por las grandes inversiones que se realizaron en la
actividad en nuevas tecnologías.
El crecimiento de las exportaciones:
Desde fines de la década de 1990, la actividad metalífera argentina
presenta una fuerte orientación exportadora, que se ha multiplicado más de
nueve veces respecto de comienzos de esa década. La puesta en funcionamiento de
los principales proyectos mineros (Bajo de la Alumbrera, en 1997; Salar del
Hombre Muerto, en 1998; Cerro Vanguardia, en 1999; y Mina Aguilar, en 2001)
explica ese gran crecimiento de las exportaciones.
Los principales minerales exportados son: concentrados de cobre,
aleación dorada, aluminio sin alear, cloruro de litio y sulfatos de cromo.
Cerca del 70% de las exportaciones se destina a Japón, Alemania, República de
Corea, Brasil y Reino Unido.
Minerales metalíferos La producción total anual de minerales
metalíferos y/o concentrado es de alrededor de 280.000 toneladas. Casi el 60%
de esta producción está compuesta por hierro; otros minerales importantes son
el cinc y el plomo.
Las principales minas metalíferas privadas son generalmente pequeñas y
los metales contenidos son: plomo, cinc, cobre, estaño, plata y oro. En cambio,
en las minas pertenecientes a empresas estatales se explotan minerales con
contenidos principales de hierro, y en muy pequeña medida, oro y plata.
Hierro La explotación del hierro comenzó en nuestro
país en 1944, en Zapla (Jujuy). El mineral es transportado por cable carril
hacia Palpalá, se procesa en los Altos Hornos Zapla, que cuenta con modernos
equipos en las áreas de aceración y de laminados terminados los que permiten
cubrir una parte del mercado interno.
El segundo yacimiento de importancia se encuentra en Sierra Grande, (Río
Negro). Existen otros yacimientos, en Mendoza, Catamarca, Misiones, etc. pero
de escasa significación.
La producción de hierro en nuestro país siempre fue insuficiente para la
demanda interna, que varía de acuerdo con la fluctuación de la actividad
siderúrgica. En consecuencia, las necesidades de este mineral son satisfechas
por la importación, la mayor parte proviene de Brasil y el resto de Perú y
Chile.
Cinc El país se halla satisfactoriamente provisto en cantidad y calidad
de concentrados de cinc. Desde 1936 esta producción se realiza en yacimientos
jujeños, principalmente en el Grupo Minero Aguilar. En la actualidad una pequeña
proporción proviene del yacimiento poli metálico de la mina Angela (Chubut).
La colocación de cinc en los mercados internacionales se incrementó en
los últimos años y las exportaciones de cinc refinado tuvieron como destino
final a Japón, China, Países Bajos, Singapur, Pakistán, etc.
Además como subproducto de la metalurgia del cinc, se obtiene cadmio
metálico.
Plomo Como en el caso del cinc, el país se encuentra bien abastecido de
concentrados de plomo y plata. Estos se obtienen en yacimientos jujeños y en
menor proporción en Chubut, Mendoza y Salta. El mineral de los yacimientos
jujeños se elabora en la planta situada en Puerto Vilelas, cerca de
Barranqueras (Chaco).
A partir de 1978 se comienzan a extraer minerales poli metálicos de la
mina Ángela, los que a pesar de tener bajo contenido de plomo poseen cantidades
apreciables de cobre, plata y oro. Por carecerse de tecnología adecuada, no son
tratados en el país y son exportados como concentrados de plomo cuprífero a
Bélgica.
La reducción en la producción de plomo refinado es atribuida, entre
otras causas, al reemplazo de los caños de plomo por los de cobre, plásticos,
etc.; disminución en la cantidad utilizada en la industria automotriz, etc.
Todo proyecto minero involucra dos etapas: la preinversión
y la explotación.
La preinversión incluye:
- prospección: se estudia el suelo y se demarca un área extensa de interés;
- exploración: si el prospecto es favorable, se realiza la exploración geoquímica y perforaciones para delimitar un área más reducida;
- prefactibilidad: se define el tamaño del yacimiento localizado;
- factibilidad: se evalúa la viabilidad del emprendimiento en términos de precios, oferta y demanda del producto y costos de la obra (insumos, infraestructura, etc.).
La explotación incluye la preparación y el desarrollo del yacimiento, la construcción de las plantas y su puesta en marcha. Esta etapa demanda los mayores montos de inversión y la producción está limitada a la cantidad de reservas del yacimiento. Cuando se están realizando las distintas fases de pre inversión se habla de un prospecto minero. Cuando el yacimiento ya está en explotación, se reconoce como proyecto minero.
La preinversión incluye:
- prospección: se estudia el suelo y se demarca un área extensa de interés;
- exploración: si el prospecto es favorable, se realiza la exploración geoquímica y perforaciones para delimitar un área más reducida;
- prefactibilidad: se define el tamaño del yacimiento localizado;
- factibilidad: se evalúa la viabilidad del emprendimiento en términos de precios, oferta y demanda del producto y costos de la obra (insumos, infraestructura, etc.).
La explotación incluye la preparación y el desarrollo del yacimiento, la construcción de las plantas y su puesta en marcha. Esta etapa demanda los mayores montos de inversión y la producción está limitada a la cantidad de reservas del yacimiento. Cuando se están realizando las distintas fases de pre inversión se habla de un prospecto minero. Cuando el yacimiento ya está en explotación, se reconoce como proyecto minero.
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